martes, 17 de marzo de 2009

3:58



Sentado frente a la pantalla, mi mente escapa. Todo el día pensando en el cuento que debo escribir no hizo más que finalmente no lo hiciera; me perdí por sus caminos inconcretos, no pudiendo ver claramente qué es lo que debía o quería verdaderamente decir.

Insistí en definir los personajes, cuáles los principales, cuáles los secundarios. La trama no me resultó tan complicada, aunque mi afán de perfección en las ideas me paralizó un poco a la hora de dar con lo novedoso, y poder así poner manos a la obra.

Además, siempre pienso en asuntos muy internos, con lo cual la acción se desarrolla en mi cabeza para rememorar ocurrencias inconcretas.

La taza de café frío, ya no humea como hace 15 minutos. El cigarrillo yace consumiéndose, cayéndose y quemando el mantel de la mesa. El olor a quemado me saca del laconismo en que me encuentro, pero al salir corriendo para apagar lo que puede ser un principio de incendio, tropiezo con la mesa y caigo de cabeza al suelo. No recuerdo qué ocurrió después, solo sé que momentos más tarde desperté en la cama de un hospital.

Al abrir los ojos veo la cara de la enfermera borroneda, muy nubosa, creo que es ella, cambiando el suero. La habitación es oscura, no se si es de día o de noche. O es la tarde, y la costumbre de despertar boca abajo lo que me pone incómodo en aquél momento.

La enfermera es morena, nada que envidiarle a una vedette de la tele. Yace de espaldas a mí, y no logro observar qué es lo que está haciendo. De repente se da vuelta y mira. Su cara angelical se desfigura haciendo de sus labios dos serpientes que se abalanzan hacia mí. Tres caras, una boca de dientes afilados los que pronuncian palabras indescifrables.

La desesperación me lleva a buscar saltar de la cama al tiempo que ella se acerca más y más. Ahí es que me doy cuenta que mis brazos atados me impiden separarme de ella, aunque lo más desesperante es que entro en conciencia de que no tengo mis piernas, algo que de lo que no me había percatado al estar entre dormido.

Sus manos como garras se prenden de mi cuello, lo aprietan con fuerza hasta asfixiarme, su cara cerca de mi cara va cambiando, las palabras emanan, vientos con brizas graves se deslizan por mis mejillas, puedo sentirlos aturdiéndome, mientras no puedo escapar de semejante situación.

En eso, las ventanas estallan, haciendo que el ambiente quede impregnado por un humo espeso. Como puedo, me arrastro sin saber donde estoy, busco la puerta, una salida que me lleve hasta algún lugar donde pueda pedir auxilio. Al encontrar la puerta se hace la luz, no hay nadie afuera, solo un largo pasillo blanco con decenas de puertas blancas cerradas. Al darme vuelta, veo que de mis piernas brotan algas verdes de color fosforescente que con sus olores fatuos me repelen hasta el hartazgo. Entre sollozos continúo reptando por el pasillo sin destino.

De repente, del techo se abre una puerta que no he visto. De ella se descuelga improvisadamente un desconocido, al cual pido ayuda con desesperación, sin pronunciar palabra, pero moviéndo enérgicamente mis manos. La sensación a esta altura dista de ser de alivio, no sequién es, pero confieso que la soledad me resulta más aterradora que un virtual villano. El desconocido que está en el suelo después de haber saltado, se incorpora y me mira fijamente sin decir palabra. De sus ojos proviene un mensaje que conozco o al menos esa es el aura que me invade, al tiempo que se acerca muy despacio, casi agazapado mirando hacia los costados como si no quisiera despertar a alguien que duerme tras las puertas. Mira hacia un lado, mira hacia otro y se acerca.

A medida que logro verlo mejor, sus rasgos me resultan conocidos, su vestimenta negra no da indicio alguno de estilo, pero noto en su cara algo familiar. Al tenerlo a 10 metros su cara de sorpresa es coincidente con la mía. Se acerca un poco más y mueve los labios sin emitir sonido. Es ahí cuando noto que no escucho, que estoy sordo, que mis sentidos se van yendo. La tristeza que me invade me lleva a recostarme y llorar sin frenos contra el suelo, sin poder parar. Porqué a mí, pienso sin entender nada de lo que pasa, porqué a mí que no hago ningún mal a nadie, porqué esto, porqué este lugar, porqué ahora, porqué así. Muchos porqués se suceden, hasta el punto de que no me es posible parar ensayar preguntas y preguntas. De repente, un estruendo imprevisto se sucede, lo logro percibir, todas las puertas se abren a la vez con una fuerza brutal. Algo que me es imposible controlar, muy semejante a remolinos que en décimas de segundo se esparcen por doquier, desfiguran todas las imágenes que alcanzo a ver.

En eso, paso a otro mundo, un guardia de seguridad me despierta, logro distinguir su uniforme y me incorporo sin entender dónde estoy. Sin darme cuenta tampoco de que la pregunta concreta es porqué en el metro, un lugar tan concurrido a la vez que oscuro donde me sumergí en todo aquello sin que ocurriese, aunque sucediera en otras profundidades, por cierto.



Texto: Posipol :: 2008
Foto: Mia - Posipol :: 2008

viernes, 13 de marzo de 2009

Pais e Filhos

Un poco de Legeão Urbana y fotos para amenizar el día. La selección pertenece a diferentes fotos que hemos ido haciendo y publicando en diferentes posts durante el año 2007. Espero las disfruten acompañados de esta letra tan maravillosa de Renato Russo y compañía. Buen fin de semana.

Legião Urbana - Pais e Filhos



domingo, 8 de marzo de 2009

REALITY SHOW

Ya tocaba algo nuevo por estos días. La verdad es que no hay ninguna premeditación para volver a estar por aquí, tan solo la motivación repentina de teclear unas palabras para ustedes. La elección proviene de lo primero que pueden ver, también es posible cambiar el orden y hacer una elección diferente a la propuesta. Un corto musical que resume una idea de poder bastante fuerte, ambiciosa, cruda, cruel, o simplemente realista. Al menos dos formas diferentes de expresar lo mismo, encontrar tangentes artísticas que destacan partes más generales o particulares de lo que nos rodea.
El segundo de los cortos es una reconciliación con la diferencia y la igualdad al mismo tiempo, compartiendo con el anterior la problemática de fondo.
Dos caras de la misma moneda, que con el César y con Dios revolcados, hacen que esto sea lo que es.
Una propuesta para volver, una idea para reflexionar y proponer otras aristas desde dónde ver una misma cuestión. Seguramente las hay más.
Los seguimos esperando por aquí, hasta la próxima.








.:. C o r t o s .:.
In God Trust ::: Beto Nahmad y Maná Garcia.
Retratos de Alguien ::: Festival Cortocircuito Create

sábado, 7 de marzo de 2009

La Explicación (Remake)

Explicar es dar a entender a otra persona algo. Es dibujar el mapa mental de lo que nosotros percibimos, experimentamos o conocimos acerca de algo. Puede ser también la expresión de una duda, tomando forma de aclaración. Explicarse a veces es tarea muy difícil si analizamos la comprensión en el otro. Pero no estoy hoy aquí para que hablemos de las relaciones interpersonales, o tal vez sí, o de alguna manera en parte.
La cuestión es que hace varias semanas que venimos con una idea que nos ronda la mente. Poder exponer de manera frecuente diferentes expresiones, a través de cortometrajes expuestos en la red. La idea no es nueva y parte de la posibilidad latente que tenemos todos de acceder a los contenidos que en ella se encuentran. Posibilidad vigorizante, cuando tenemos en cuenta que nunca existió en la historia un medio de comunicación que se asemeje a éste en cuanto a su alcance masivo y participativo, teniendo presente que es algo que podemos hacer todos. De hecho, sin ella no llegaríamos a ustedes en este momento.
Por tal motivo, verán que podrán encontrar las expresiones más variopintas a lo largo de las próximas semanas. Humor, llanto, la niñez, la primera vez, el odio, la timidez, la nostalgia, la diversión, la ingenuidad, la euforia; para sintetizar, diferentes estados de la vida que nos definen como especie, creados por profesionales de renombre y profesionales del anonimato que tienen a esta expresión como su más cercana manera de llegar a la pasión a través de la comunicación, del arte.
Los invitamos a seguir pasando por aquí, por un año más en el espacio que se abre a un nuevo espacio.


Voodoo Child (Remake)

Cuando chico, tenía una especial inquietud por cualquier historia que alguien tuviera para contar. Me quedaba intoxicadamente prendido, tanto que mi mente seguía ensayando escenarios, muchas horas después de haber oído un relato. Anoche, en un raid de cine, encontramos lo que hoy les presentamos. Un Corto sacado de las entrañas de un siglo plagado de desencuentros y personajes, tanto oscuros como también capaces de un máximo brillo.El Niño Vudú, es una historia ambientada en las Baleares de finales de los 60, unida en paralelo por la historia y mística de un movimiento tan rico como el rock & roll. Toni Bestard, plantea con maestría el paso de un universo a otro, logrando mantener expectante a quien sigue este fantástico relato.Filmada en 2004, ha superado la decena de premios internacionales y nacionales. Nadie sabe donde es capaz de cruzarse la nueva tangente a la que tiende la existencia, parece previsible, pero nuestra amnesia insistente nos reafirma como una raza que se unta en ignorancia, intrascendencia mística.Ala!!!, a disfrutar...