lunes, 28 de septiembre de 2009

Hier kommt Alex, Vorgang auf!!

Ayer fue un día grande de verdad, no sólo por el hecho de compartir con amigos un día con muchas energías proteicas, sino también por cómo terminó el mismo.
Sala Apolo, Die Toten Hosen, 5 grandes de punk rock en su más pura esencia. Ayer presentaron en Barcelona un show de 1 hora y media (corto para mi gusto), pero muy intenso, repasando sus mejores canciones después de más de 20 años en la ruta. Una de ellas, la que más quería vivir en el directo, es esta que les presentamos hoy: "Hier Kommt Alex", un verdadero himno generacional que se puede aplicar perfectamente a los días que hoy nos toca vivir.
Además de su evidente fuerza, el ambiente que había en el recinto, te empujaba a ir a gritar con todas tus fuerzas hasta llegar a estar cara a cara con ellos, mezclado con el sudor de otros tantos que iban en busca de lo mismo, mientras la cerveza que derramaba Campino (voz líder) nos empapaba a todos. Una experiencia, y parece que esta semana va de eso, que fue capaz de ponerme los pelos de punta por la adrenalina que pude experimentar. Seguramente volverán, y les recomiendo que vayan si son amantes de las guitarras cargadas, los ritmos frenéticos o los desiveles a tope, vale la pena ver a esta banda que ha estas alturas ya se codea con los que marcan historia en su género.




En un mundo en el que ya sólo se vive
para ejercer de robots cotidianos,
la mayor excitación que todavía existe
es noche tras noche, la imagen de la televisión.
Todas las personas viven como relojes,
programadas como ordenadores,
no hay nadie que se rebele,
tan sólo unos cuantos jóvenes se sienten frustrados.
Cuando el sol cae en el firmamento,
empieza la jornada para los drugos.
Se reúnen en pequeñas bandas
y emprenden juntos la cacería.
Eh, ahí viene Alex,
¡arriba el telón para su «horrorshow»!
Eh, ahí viene Alex,
¡arriba el telón para un poco de «horrorshow»!
En su cruzada contra el orden
y el mundo aparentemente sano,
celebran la destrucción,
la violencia y la brutalidad.
Sólo al ver sufrir a sus víctimas
experimentan satisfacción.
No hay nada que los detenga
en su implacable ira.
Eh, ahí viene Alex,
¡arriba el telón para su «horrorshow»!
Eh, ahí viene Alex,
¡arriba el telón para un poco de «horrorshow»!
Veinte contra uno,
hasta que emerge la sangre.
Ya sea con palos o con piedras,
en algún momento, todas las cabezas acaban reventando.
Llega el turno de la próxima víctima
cuando su querido Dios le pregunta:
«¿Por qué no hiciste nada,
nada?»
Eh, ahí viene Alex,
¡arriba el telón para su «horrorshow»!
Eh, ahí viene Alex,
¡arriba el telón para un poco de «horrorshow»!



Inspirada en "La Naranja Mecánica
"
Traducción del Alemán: MIA www.mireiamenal.com

sábado, 26 de septiembre de 2009

Escalas (Remake)

Buen fin de semana, que te diviertas o que descanses, dijo J, amablemente como introducción al porvenir cambiante.
Muchas gracias repetí, coloqué los auriculares en posición, y emprendí el regreso a casa sin mayores problemas, con el atardecer rojo como marco de la escena.
Nunca hubiera imaginado que las cosas se darían como se dieron, no suelo aventurar mucho tampoco, también hay que decirlo, cuando se trata de definir todas esas cosas que no haré durante estos dos días de oasis. Descansar y divertirse, son buenos planes, muy generales y a la vez compatibles en su complejidad, aunque difíciles de conjugar, según cómo se lo mire. Cuál debía elegir?
Pero vamos por partes, que no hay p r i s a s. Llegué a casa, me saqué el polvo de encima, encasqueté mis pies con un par de alpargatas y a tocar el bajo se ha dicho. El cansancio de una semana dura, de esas en que la vida te da mil bofetadas, en las que aprendés más que en muchos días aciagos y torpes, te deja con un sabor de boca agridulce. Aprender es algo bueno por definición, al menos desde mi punto de vista, teniendo en cuenta que es posible mirarlo como un punto de inflexión de la ignorancia, pero a veces, según cómo nos pille puede ser una experiencia dura donde la cantidad de variables a tener en cuenta pueden partirte la cabeza y el corazón de dolor, frente a las consecuencias posibles.
Porqué estamos acá, para qué, quién es juez y quién parte, eran los interrogantes pequeños del ramo, entre tantos interrogantes aún mayores, sobre todo en aquellas horas donde no podía desprenderme del traje que me calzo todos los días para salir a boxear con la realidad.
No es que me agrade mucho boxear, se los debo aclarar antes de continuar, pero si puños son los que silban a la altura de las mejillas, es lo que debés enfrentar, y acepto el reto; si no debería plantearme hornear pan más alejado de aquello que no me es posible contemplar.
Entonces, cuando las cosas se dan así, y decidís desde ese traje tomar decisiones, es posible decir que aprender es ruptura también (o puede serlo). Si antes creíamos que algo era de una manera, y los acontecimientos dicen que hoy es de otra, evidentemente algo se ha roto. Afuera o en nuestro interior algo ya no volverá a ser lo que fue.
Que el hombre es el lobo del hombre, pasa a ser algo cierto aunque un poco menos voraz de lo que aparenta tan rotundo designio. Cito a Hobbes, con su harta trillada y Leviatánica frase, porque estuvo presente en mis pensamientos a lo largo de los días previos y no puedo dejar de confesarlo. Hobbes, Maquiavelo, Lenin o Nozick con su idea de justicia. Un poco complicado lo mío… Sí, ya lo sé, pero una experiencia extrema es lo que tiene.
En Resumen, un agobio que te cagas, y la imposibilidad de relajarme o divertirme con tanto rollo suelto orbitando por mis sienes.
Después de darle vueltas por una hora más, la cabeza dijo basta y los ojos la siguieron gustosos camino a la caverna de mi cama. Lugar en el que suelo pelear en los bajo fondos de mi ser, según cuenta M, único testigo del caso.
Los pajaritos cantan, las viejas se levantan, pero los chaparrones siguen sin venir a visitar estas latitudes Catalanas que tanto los necesitan.
La calle está espléndida, los ánimos siguen caminando por ahí abajo, los pensamientos de horas anteriores siguen ahí, enclaustrados en lo peor de la humanidad, en la separación, en las decisiones del final, esas que tanto me cuestan, esas a las que a veces me encuentro tan dispuesto y convencido. Vaya, que el boxeo continúa, pero a esta altura con las muchas personalidades o puntos de vista que conviven en mí. Descanso, diversión?, para sintetizarlo en una palabra, el pozo de esta definición dicotómica, el sábado al mediodía, seguía bacante.
El hecho es que hubo algo que me sacó definitivamente de tantos espasmos agotadores. Fue la tarde, o el sábado, quién sabe porqué carajo, pero así sucedió.
Un momento, un sentido, una sensación de regreso, una manera de decir aquí estoy, la forma de expresar quién se es, una elección. Fueron muchas cosas, no acertaría a decir cuál mayoritariamente, pero les aseguro que me posicioné fuera del estado de naturaleza y sus roles.
Ya notarán ustedes que el blog está un poquito abandonado, como que le faltan cosas, más propuestas, más actualizaciones. A veces es el trabajo el culpable, otras es la carencia de ideas motivantes, la más de las veces la vagancia.
Pero desde el momento en que vi este corto algo cambió. Martín Deus, solo un nombre, La Escala Benzer, no solo un título. Más que título, una historia, un fragmento de la vida de unas personas que transporta a una ilusión donde la coyuntura es lo que no importa. Los hilos que bordan esta historia sí que me calaron hondo.
Al leer la biografía de este novel director de cine, no puedo hacer otra cosa que sacarme el sombrero.
Me emocionó mucho la historia, creo que me puso de vuelta en la sintonía de un mundo que tiene cosas como estas. Y cuando terminé de verla lo que venía siendo dejó de ser, se transformó, a tal punto que les puedo asegurar que volví aprender en base a las cosas que pasan en la vida, y que van sobre el amor en cualquiera de sus formas. Esas que te dejan con cara de tonto por un rato, esas que a veces nos permitimos tan poco disfrutar, esas que llegan en el momento menos esperado, mostrándote de la vida ese lado luminoso fuera de lo irremediablemente cotidiano, y así volví a ser yo. Y seguirá siendo así, ambivalente, polar y cambiante, hasta que llegue el día en que lo más frágil se disuelva y seamos, nosotros y nuestra historia con sus leyendas, lo que ayuden a otros a seguir aprendiendo a partir de lo que en sus días fue.





domingo, 20 de septiembre de 2009

rockandroll.com

Berri Txarrak, el descubrimiento del fin de semana, jajjajajajajajaja, también vamos a colgar algunos otros que sorprenden bastante en cuanto a su fuerza. Cualquier conclusión, va por vuestra cuenta. Los 90 vuelven con esta banda de sonido finísimo cantado en euskera, pero no solo eso sino que mezclan bases muy parecidas a las que supo hacer Neil Young & Crazy Horse, y me refiero concretamente a la canción Keep on rocking in the free world, un rock contestario de la hostia. Realmente en Oreka son dueños de una interpretación con matices oscuros que han logrado impactarme, sólo espero que crezca a medida que conozca más, pero esta canción es la caña...







En segundo lugar veremos algo de Sidonie, grupo al cual llegué leyendo una crítica de prensa, siendo que todos estos días, a través de spotify, pasaban publicidad de su último disco (seriedad al margen el viejo poder del efecto catarata). Pero recién hoy se me despertó el gusanillo de la curiosidad por esta banda que ofrece una buena muestra de cómo llevar el brit pop cantando en castellano... el artículo comentaba que han buscado componer para este álbum canciones que se puedan silbar en la ducha, y creo que es una buena afirmación para este Incendio.





Como tercer grupo, Pereza, una de las mejores expresiones del glamour stoner castizo, la capacidad expresiva y pasota de Leiva, mezcladas con el salto cualitativo que se ve en el artista en los últimos tiempos, sumado a la calidez musical y compositiva que aporta Rubén con matices vocales interesantes y su guitarra siempre apuntalante, hacen de este grupo algo que apriori parece naif, pero no lo es en absoluto . Les recomiendo que vean su último trabajo "Baires", un documental filmado durante sus días de gira por Buenos Aires en 2008. El trabajo procura tener un enfoque íntimo de la banda, bajo el lema de los niños que empiezan de cero en otro país, donde son unos completos desconocidos, cosa que es cierta, ya que a nivel de público tocaban en lugares pequeños, pero también como soporte de otros grupos, sin contar las colaboraciones de diferentes artistas que tiran por tierra semejante paja mental. No obstante, es interesante su música, la actitud y el progreso que se ve en ellos, animándose a más, como lo demuestran en su último disco, dónde la búsqueda de variedad vocal es lo que manda, conjuntamente con las guitarras que nunca pueden faltar, pero alejados un poco de la abundancia sonora de su costado más stoner. El tema que verán en el vídeo se llama Amélie y fue grabada en Barcelona, si la buscan, la versión de estudio está hecha con Andrés Calamaro, quién ha sido capaz de darle un aura similar a la generada en canciones como Estadio Azteca de su disco El Cantante; la búsqueda parece obvia, pero cuando se la escucha en versiones como ésta, las dudas al menos entran de si todo es tan así...







Cómo último ofrecimiento, y no es un postre, Chickenfoot una de las más rimbonbantes bandas formadas en los últimos meses, con albúm desde el 5 de junio, Joe Satriani (guitarra, guitar virtuoso según reza en su página web), Michael Anthony (ex bajista de Van Halen), Chad Smith (baterista de Red Hot Chili Peppers) y Sammy Hagar (último vocalista de Van Halen), han decidido salir a la palestra con una de inyección de rock and roll de platino, que da cabida al argumeto de no todo lo que se hace es mierda, y que el rock and roll sigue vivito y coleando... Oh Yeeah!

martes, 8 de septiembre de 2009

Casualidades causales a caudales (Remake)

Billy the Killy o el poder de lo causal. Ese es el título que me vino a la mente cuando vi esto que van a ver ustedes, mis queridos compañeros.
Acomoden sus asientos, levanten el volumen de sus altavoces/parlantes, y desde allí sentaditos empiecen a mover sus gluteos al ritmo de la música; para un lado o para otro, hacia adelante o hacia atrás, o bien, si sus butacas tienen rueditas, mejor que mejor, porque pueden pasearse en círculo sin despegar sus ojos de la pantalla. Esto, por supuesto, si es que les gusta lo que ven; si no fuera así, disfruten de lo que les venga en gana, para eso se ha inventado el tiempo, ¿no?.
Yo creo que lo disfrutarán, se los aseguro (aunque entro en poder de la contradicción), y verán cómo “casualmente” se encuentran estas cosas.



billy the killy por style77

sábado, 5 de septiembre de 2009

Ideas, premeditación, abulia y Un Corto (Remake)

Entro en la mente, salgo, vuelvo a salir, entro, salgo, entro y salgo. ¿Qué carajo hace ese lapiz encima de la mesa?, ¿si yo no lo había dejado ahí?.
Qué cosas tiene este mundo, uno nunca encuentra las cosas donde le gustaría que estuvieran. Uno tampoco piensa en que todo se acaba hasta que empieza a suceder, también es cierto. Pero nada más alejado de lo melodramático que el día de hoy. Tanto quejarse, tanto quejarse, y al final son solo 2 días en esta vida.
En fin, voy a ponerme a pensar en algo interesante...
Pasan 2 minutos, 3 minutos, 4 minutos, 12 minutos, ya voy por los 17 y de los cesos sigue sin salir nada, ni una asociación para ofrecer algo coherente a la audiencia...
Y estas cosas pasan, querés encontrar esa trama, esa velocidad en el relato, las palabras justas, la sorpresa, el misterio, pero nada, solo tonterías sueltas, que es igual que el vacío. O por lo menos a mí me lo parece.
A veces sucede, me digo a mí mismo, sin convencerme mucho; ¿porqué por la noche las ideas brotan como el agua de un pozo recién abierto, y en la sequía de la mañana solo hay eso, ausencia de ideas?.
En fin, no te cuestiones más, que no hay remedio para estas cosas, no aciertas nunca a saber qué cojones puede estar pasando, pero se parece mucho a un cierre de compuertas a la "flotación limpia o sucia" de la imaginación.
Miro a mi alredededor buscando algo que me inspire, la carpeta azul, demasiado inexpresiva, la cámara digital, poco y nada que decir, los auriculares en posición de descanso, que sigan por allí...
Ven?, lo busco y rebusco pero nada de nada, solo el quebradero de cabeza que me infunde la lámpara de la oficina.
Decido salir, voy hasta la máquina de café, meto la moneda, elijo Capuccino, siempre las mismas elecciones, prendo un cigarrillo y lo disfruto mientras bebo rápidamente la mezcla espumosa que acaba de salir de la máquina.
Con qué saborizante lograrán esta sensación tan, cómo decirlo, ¿metálica?, ¿revoltosa?, pero a la vez querendona. La verdad es que se esfuerzan para hacerlo feo, ehhhh?.La única función interesante que le he encontrado a estas infuciones industriales, es la de cumplir una máxima a raja tabla. Café con cigarro, muñeco de barro.
En serio se los digo, es impresionante cómo los productos que salen de estas máquinas tienen propiedades laxantes, ya ni el cigarro hace falta para correr a evacuar la revolución estomacal. Casi te diría que se parece mucho al esfuerzo interior de todos los presos de la Bastilla, empeñados en recorrer las autopistas de los intestinos. Medio escatológico, no???... pero también son cosas que suceden y omitimos contar, porqué no hacerlo?
La revolución comienza de a poco, por lo que camino unos pasos, al tiempo que recuerdo que he olvidado el cambio en el agujerillo de las monedas. Vuelvo sobre ellos, la recojo. ¿Porqué pondrán este sitio tan abajo?. Uno tiene que inclinarse como ante un rey de reyes para cojer el vuelto.
Me incorporo, hago una profunda calada y miro a mi alrededor los objetos desperdigados, apilados, algún trabajo olvidado, el pensamiento recurrente de que esto es un desorden y que hay que hacer algo, que olvido siempre que no regreso a este tipo de momentos y lugares, aunque pensándolo bien, paso muchas veces por aquí sin notar nada fuera de lo normal (lógicamente, porque la normalidad es el desorden), con lo cual, solo en este momento contemplo lo que miro, las otras veces simplemente veo (qué filosófico/barato). De verte a mirarte hay un abismo, y no pondré a discurrir filosóficamente (porque no pretendo seguir repartiendo baratijas innecesarias).
En eso se abre el portón principal, hace frío, mucho más que el año pasado, que fue un otoño largo, y mientras tanto las ideas se suceden sin que casi nunca las recuerde, salvo hoy, entre las hojas y el polvo que el viento empuja a entrar sin pedir permiso alguno, esquivando tan cotidianas figuras.

Retomamos el ciclo de cortos con Un Corto, algo nuevo, gustozo, sorprendente. divertido... veanlo y me cuentan, yo sigo dejando que la sombra que se proyecta en el portón me atrape en este otoño hogareño.