Déjennos vivir, suficiente ya... un poder gastado, tanta oscuridad... es el primer clamor de una canción destinada a llamar la atención de todos aquéllos que ponen palos en las ruedas de la libertad que imprime el arte y la música en una sociedad, podría aplicarse perfectamente a cualquier oficio o profesión, o incluso trascender las fronteras y recaer en cualquier situación de agobio generalizado.
Pero no solamente se queda allí, sino que realza su ímpetu con un mensaje esperanzador, en el hecho de cómo poniendo ganas y toda la fuerza se puede realizar hasta lo, a priori, más complicado.
No creo que esta premisa sea una fantasía y por eso me identifico con lo que cuenta, y desde los lugares en que lo hace. La Plaza de Mayo, sitio de una mística superlativa, que identifica un pueblo, en este caso el argentino, con un cielo y un infierno, muchas veces difuso, en donde la trampa, la lucha, la esperanza, la reconciliación y las traiciones suelen verse como un eterno devenir histórico.
Lo más llamativo es cuando se toma como escenario la Plaza Roque Saenz Peña del barrio porteño de La Paternal, que alberga el monumento a Pappo, ícono de un rock local que tuvo que remar mucho y contra muchos para que hoy las cosas sean un poquito más fáciles y normales, y no una iniciativa de unos hippiesfascinerosos y mugrientos que buscaban la destrucción de la identidad nacional, algo de lo que muchas veces se acusó al movimiento que nació allá lejos, a mediados de los 60.
David Lebón participó y fue artífice de las principales formaciones del rock nacional, como lo llamamos en el país del sur. Déjennos vivir, el canto que emerge de un anhelo de libertad y armonía al cual, cualquier ser humano debería aspirar, hasta el momento, sobre papeles cada vez más amarillos.
Ayer fue un día grande de verdad, no sólo por el hecho de compartir con amigos un día con muchas energías proteicas, sino también por cómo terminó el mismo.
Sala Apolo, DieTotenHosen, 5 grandes de punkrock en su más pura esencia. Ayer presentaron en Barcelona un show de 1 hora y media (corto para mi gusto), pero muy intenso, repasando sus mejores canciones después de más de 20 años en la ruta. Una de ellas, la que más quería vivir en el directo, es esta que les presentamos hoy: "HierKommtAlex", un verdadero himno generacional que se puede aplicar perfectamente a los días que hoy nos toca vivir.
Además de su evidente fuerza, el ambiente que había en el recinto, te empujaba a ir a gritar con todas tus fuerzas hasta llegar a estar cara a cara con ellos, mezclado con el sudor de otros tantos que iban en busca de lo mismo, mientras la cerveza que derramaba Campino (voz líder) nos empapaba a todos. Una experiencia, y parece que esta semana va de eso, que fue capaz de ponerme los pelos de punta por la adrenalina que pude experimentar. Seguramente volverán, y les recomiendo que vayan si son amantes de las guitarras cargadas, los ritmos frenéticos o los desiveles a tope, vale la pena ver a esta banda que ha estas alturas ya se codea con los que marcan historia en su género.
En un mundo en el que ya sólo se vive para ejercer de robots cotidianos, la mayor excitación que todavía existe
es noche tras noche, la imagen de la televisión.
Todas las personas viven como relojes,
programadas como ordenadores,
no hay nadie que se rebele,
tan sólo unos cuantos jóvenes se sienten frustrados.
Cuando el sol cae en el firmamento,
empieza la jornada para los drugos.
Se reúnen en pequeñas bandas
y emprenden juntos la cacería.
Eh, ahí viene Alex,
¡arriba el telón para su «horrorshow»!
Eh, ahí viene Alex,
¡arriba el telón para un poco de «horrorshow»!
En su cruzada contra el orden
y el mundo aparentemente sano, celebran la destrucción,
la violencia y la brutalidad.
Sólo al ver sufrir a sus víctimas
experimentan satisfacción.
No hay nada que los detenga
en su implacable ira.
Eh, ahí viene Alex,
¡arriba el telón para su «horrorshow»!
Eh, ahí viene Alex,
¡arriba el telón para un poco de «horrorshow»!
Veinte contra uno,
hasta que emerge la sangre.
Ya sea con palos o con piedras,
en algún momento, todas las cabezas acaban reventando.
Buen fin de semana, que te diviertas o que descanses, dijo J, amablemente como introducción al porvenir cambiante. Muchas gracias repetí, coloqué los auriculares en posición, y emprendí el regreso a casa sin mayores problemas, con el atardecer rojo como marco de la escena. Nunca hubiera imaginado que las cosas se darían como se dieron, no suelo aventurar mucho tampoco, también hay que decirlo, cuando se trata de definir todas esas cosas que no haré durante estos dos días de oasis. Descansar y divertirse, son buenos planes, muy generales y a la vez compatibles en su complejidad, aunque difíciles de conjugar, según cómo se lo mire. Cuál debía elegir? Pero vamos por partes, que no hay p r i s a s. Llegué a casa, me saqué el polvo de encima, encasqueté mis pies con un par de alpargatas y a tocar el bajo se ha dicho. El cansancio de una semana dura, de esas en que la vida te da mil bofetadas, en las que aprendés más que en muchos días aciagos y torpes, te deja con un sabor de boca agridulce. Aprender es algo bueno por definición, al menos desde mi punto de vista, teniendo en cuenta que es posible mirarlo como un punto de inflexión de la ignorancia, pero a veces, según cómo nos pille puede ser una experiencia dura donde la cantidad de variables a tener en cuenta pueden partirte la cabeza y el corazón de dolor, frente a las consecuencias posibles. Porqué estamos acá, para qué, quién es juez y quién parte, eran los interrogantes pequeños del ramo, entre tantos interrogantes aún mayores, sobre todo en aquellas horas donde no podía desprenderme del traje que me calzo todos los días para salir a boxear con la realidad. No es que me agrade mucho boxear, se los debo aclarar antes de continuar, pero si puños son los que silban a la altura de las mejillas, es lo que debés enfrentar, y acepto el reto; si no debería plantearme hornear pan más alejado de aquello que no me es posible contemplar. Entonces, cuando las cosas se dan así, y decidís desde ese traje tomar decisiones, es posible decir que aprender es ruptura también (o puede serlo). Si antes creíamos que algo era de una manera, y los acontecimientos dicen que hoy es de otra, evidentemente algo se ha roto. Afuera o en nuestro interior algo ya no volverá a ser lo que fue. Que el hombre es el lobo del hombre, pasa a ser algo cierto aunque un poco menos voraz de lo que aparenta tan rotundo designio. Cito a Hobbes, con su harta trillada y Leviatánica frase, porque estuvo presente en mis pensamientos a lo largo de los días previos y no puedo dejar de confesarlo. Hobbes, Maquiavelo, Lenin o Nozick con su idea de justicia. Un poco complicado lo mío… Sí, ya lo sé, pero una experiencia extrema es lo que tiene. En Resumen, un agobio que te cagas, y la imposibilidad de relajarme o divertirme con tanto rollo suelto orbitando por mis sienes. Después de darle vueltas por una hora más, la cabeza dijo basta y los ojos la siguieron gustosos camino a la caverna de mi cama. Lugar en el que suelo pelear en los bajo fondos de mi ser, según cuenta M, único testigo del caso. Los pajaritos cantan, las viejas se levantan, pero los chaparrones siguen sin venir a visitar estas latitudes Catalanas que tanto los necesitan. La calle está espléndida, los ánimos siguen caminando por ahí abajo, los pensamientos de horas anteriores siguen ahí, enclaustrados en lo peor de la humanidad, en la separación, en las decisiones del final, esas que tanto me cuestan, esas a las que a veces me encuentro tan dispuesto y convencido. Vaya, que el boxeo continúa, pero a esta altura con las muchas personalidades o puntos de vista que conviven en mí. Descanso, diversión?, para sintetizarlo en una palabra, el pozo de esta definición dicotómica, el sábado al mediodía, seguía bacante. El hecho es que hubo algo que me sacó definitivamente de tantos espasmos agotadores. Fue la tarde, o el sábado, quién sabe porqué carajo, pero así sucedió. Un momento, un sentido, una sensación de regreso, una manera de decir aquí estoy, la forma de expresar quién se es, una elección. Fueron muchas cosas, no acertaría a decir cuál mayoritariamente, pero les aseguro que me posicioné fuera del estado de naturaleza y sus roles. Ya notarán ustedes que el blog está un poquito abandonado, como que le faltan cosas, más propuestas, más actualizaciones. A veces es el trabajo el culpable, otras es la carencia de ideas motivantes, la más de las veces la vagancia. Pero desde el momento en que vi este corto algo cambió. Martín Deus, solo un nombre, La Escala Benzer, no solo un título. Más que título, una historia, un fragmento de la vida de unas personas que transporta a una ilusión donde la coyuntura es lo que no importa. Los hilos que bordan esta historia sí que me calaron hondo. Al leer la biografía de este novel director de cine, no puedo hacer otra cosa que sacarme el sombrero. Me emocionó mucho la historia, creo que me puso de vuelta en la sintonía de un mundo que tiene cosas como estas. Y cuando terminé de verla lo que venía siendo dejó de ser, se transformó, a tal punto que les puedo asegurar que volví aprender en base a las cosas que pasan en la vida, y que van sobre el amor en cualquiera de sus formas. Esas que te dejan con cara de tonto por un rato, esas que a veces nos permitimos tan poco disfrutar, esas que llegan en el momento menos esperado, mostrándote de la vida ese lado luminoso fuera de lo irremediablemente cotidiano, y así volví a ser yo. Y seguirá siendo así, ambivalente, polar y cambiante, hasta que llegue el día en que lo más frágil se disuelva y seamos, nosotros y nuestra historia con sus leyendas, lo que ayuden a otros a seguir aprendiendo a partir de lo que en sus días fue.
Berri Txarrak, el descubrimiento del fin de semana, jajjajajajajajaja, también vamos a colgar algunos otros que sorprenden bastante en cuanto a su fuerza. Cualquier conclusión, va por vuestra cuenta. Los 90 vuelven con esta banda de sonido finísimo cantado en euskera, pero no solo eso sino que mezclan bases muy parecidas a las que supo hacer Neil Young & Crazy Horse, y me refiero concretamente a la canción Keep on rocking in the free world, un rock contestario de la hostia. Realmente en Oreka son dueños de una interpretación con matices oscuros que han logrado impactarme, sólo espero que crezca a medida que conozca más, pero esta canción es la caña...
En segundo lugar veremos algo de Sidonie, grupo al cual llegué leyendo una crítica de prensa, siendo que todos estos días, a través de spotify, pasaban publicidad de su último disco (seriedad al margen el viejo poder del efecto catarata). Pero recién hoy se me despertó el gusanillo de la curiosidad por esta banda que ofrece una buena muestra de cómo llevar el brit pop cantando en castellano... el artículo comentaba que han buscado componer para este álbum canciones que se puedan silbar en la ducha, y creo que es una buena afirmación para este Incendio.
Como tercer grupo, Pereza, una de las mejores expresiones del glamour stoner castizo, la capacidad expresiva y pasota de Leiva, mezcladas con el salto cualitativo que se ve en el artista en los últimos tiempos, sumado a la calidez musical y compositiva que aporta Rubén con matices vocales interesantes y su guitarra siempre apuntalante, hacen de este grupo algo que apriori parece naif, pero no lo es en absoluto . Les recomiendo que vean su último trabajo "Baires", un documental filmado durante sus días de gira por Buenos Aires en 2008. El trabajo procura tener un enfoque íntimo de la banda, bajo el lema de los niños que empiezan de cero en otro país, donde son unos completos desconocidos, cosa que es cierta, ya que a nivel de público tocaban en lugares pequeños, pero también como soporte de otros grupos, sin contar las colaboraciones de diferentes artistas que tiran por tierra semejante paja mental. No obstante, es interesante su música, la actitud y el progreso que se ve en ellos, animándose a más, como lo demuestran en su último disco, dónde la búsqueda de variedad vocal es lo que manda, conjuntamente con las guitarras que nunca pueden faltar, pero alejados un poco de la abundancia sonora de su costado más stoner. El tema que verán en el vídeo se llama Amélie y fue grabada en Barcelona, si la buscan, la versión de estudio está hecha con Andrés Calamaro, quién ha sido capaz de darle un aura similar a la generada en canciones como Estadio Azteca de su disco El Cantante; la búsqueda parece obvia, pero cuando se la escucha en versiones como ésta, las dudas al menos entran de si todo es tan así...
Cómo último ofrecimiento, y no es un postre, Chickenfoot una de las más rimbonbantes bandas formadas en los últimos meses, con albúm desde el 5 de junio, Joe Satriani (guitarra, guitar virtuoso según reza en su página web), Michael Anthony (ex bajista de Van Halen), Chad Smith (baterista de Red Hot Chili Peppers) y Sammy Hagar (último vocalista de Van Halen), han decidido salir a la palestra con una de inyección de rock and roll de platino, que da cabida al argumeto de no todo lo que se hace es mierda, y que el rock and roll sigue vivito y coleando... Oh Yeeah!
Billy the Killy o el poder de lo causal. Ese es el título que me vino a la mente cuando vi esto que van a ver ustedes, mis queridos compañeros.
Acomoden sus asientos, levanten el volumen de sus altavoces/parlantes, y desde allí sentaditos empiecen a mover sus gluteos al ritmo de la música; para un lado o para otro, hacia adelante o hacia atrás, o bien, si sus butacas tienen rueditas, mejor que mejor, porque pueden pasearse en círculo sin despegar sus ojos de la pantalla. Esto, por supuesto, si es que les gusta lo que ven; si no fuera así, disfruten de lo que les venga en gana, para eso se ha inventado el tiempo, ¿no?.
Yo creo que lo disfrutarán, se los aseguro (aunque entro en poder de la contradicción), y verán cómo “casualmente” se encuentran estas cosas.
Entro en la mente, salgo, vuelvo a salir, entro, salgo, entro y salgo. ¿Qué carajo hace ese lapiz encima de la mesa?, ¿si yo no lo había dejado ahí?.
Qué cosas tiene este mundo, uno nunca encuentra las cosas donde le gustaría que estuvieran. Uno tampoco piensa en que todo se acaba hasta que empieza a suceder, también es cierto. Pero nada más alejado de lo melodramático que el día de hoy. Tanto quejarse, tanto quejarse, y al final son solo 2 días en esta vida.
En fin, voy a ponerme a pensar en algo interesante...
Pasan 2 minutos, 3 minutos, 4 minutos, 12 minutos, ya voy por los 17 y de los cesos sigue sin salir nada, ni una asociación para ofrecer algo coherente a la audiencia...
Y estas cosas pasan, querés encontrar esa trama, esa velocidad en el relato, las palabras justas, la sorpresa, el misterio, pero nada, solo tonterías sueltas, que es igual que el vacío. O por lo menos a mí me lo parece.
A veces sucede, me digo a mí mismo, sin convencerme mucho; ¿porqué por la noche las ideas brotan como el agua de un pozo recién abierto, y en la sequía de la mañana solo hay eso, ausencia de ideas?.
En fin, no te cuestiones más, que no hay remedio para estas cosas, no aciertas nunca a saber qué cojones puede estar pasando, pero se parece mucho a un cierre de compuertas a la "flotación limpia o sucia" de la imaginación.
Miro a mi alredededor buscando algo que me inspire, la carpeta azul, demasiado inexpresiva, la cámara digital, poco y nada que decir, los auriculares en posición de descanso, que sigan por allí...
Ven?, lo busco y rebusco pero nada de nada, solo el quebradero de cabeza que me infunde la lámpara de la oficina.
Decido salir, voy hasta la máquina de café, meto la moneda, elijo Capuccino, siempre las mismas elecciones, prendo un cigarrillo y lo disfruto mientras bebo rápidamente la mezcla espumosa que acaba de salir de la máquina.
Con qué saborizante lograrán esta sensación tan, cómo decirlo, ¿metálica?, ¿revoltosa?, pero a la vez querendona. La verdad es que se esfuerzan para hacerlo feo, ehhhh?.La única función interesante que le he encontrado a estas infuciones industriales, es la de cumplir una máxima a raja tabla. Café con cigarro, muñeco de barro.
En serio se los digo, es impresionante cómo los productos que salen de estas máquinas tienen propiedades laxantes, ya ni el cigarro hace falta para correr a evacuar la revolución estomacal. Casi te diría que se parece mucho al esfuerzo interior de todos los presos de la Bastilla, empeñados en recorrer las autopistas de los intestinos. Medio escatológico, no???... pero también son cosas que suceden y omitimos contar, porqué no hacerlo?
La revolución comienza de a poco, por lo que camino unos pasos, al tiempo que recuerdo que he olvidado el cambio en el agujerillo de las monedas. Vuelvo sobre ellos, la recojo. ¿Porqué pondrán este sitio tan abajo?. Uno tiene que inclinarse como ante un rey de reyes para cojer el vuelto.
Me incorporo, hago una profunda calada y miro a mi alrededor los objetos desperdigados, apilados, algún trabajo olvidado, el pensamiento recurrente de que esto es un desorden y que hay que hacer algo, que olvido siempre que no regreso a este tipo de momentos y lugares, aunque pensándolo bien, paso muchas veces por aquí sin notar nada fuera de lo normal (lógicamente, porque la normalidad es el desorden), con lo cual, solo en este momento contemplo lo que miro, las otras veces simplemente veo (qué filosófico/barato). De verte a mirarte hay un abismo, y no pondré a discurrir filosóficamente (porque no pretendo seguir repartiendo baratijas innecesarias).
En eso se abre el portón principal, hace frío, mucho más que el año pasado, que fue un otoño largo, y mientras tanto las ideas se suceden sin que casi nunca las recuerde, salvo hoy, entre las hojas y el polvo que el viento empuja a entrar sin pedir permiso alguno, esquivando tan cotidianas figuras.
Retomamos el ciclo de cortos con Un Corto, algo nuevo, gustozo, sorprendente. divertido... veanlo y me cuentan, yo sigo dejando que la sombra que se proyecta en el portón me atrape en este otoño hogareño.
Estamos de vuelta por aquí para anunciarles que por segundo año consecutivo Clinker se estará presentando en las fiestas del Bº de Gràcia, alias "fiestón callejero si los hay". En esta oportunidad, tocaremos el día del cierre de las fiestas, viernes 21 de agosto, a las 23:3o hora local, o las 22:30 en Canarias para quienes lo miren por TV. Será un agrado, como siempre, contar con vuestra sedienta y eufórica presencia, para una banda tan modesta y necesitada de amistades, como la nuestra. Un abrazo a todos y esperamos encontrarnos.
Mañana de domingo, de inspiración, con la sensación de volver a comenzar, de recuperar sentidos olvidados, de respirar un optimismo que a veces no abunda, que sólo suele venir de la mano del amor, de las ganas, de la fuerza relajante de tus manos, de tu dulce piel, del silencio de nuestro hogar cuando afuera todo se tiñe de desesperanza y desesperación.
Hoy me da la sensación de que hay cosas que empiezan a acabarse, de que hay luchas que quedan detrás del telón de lo absurdo, que ya no hay un sentido claro para continuarlas.
Hoy me invade la hermosa sensación que sólo tú me bastas en este mundo loco de tormentas y naufragios; con que estés a mi lado, con sentirte, siempre me sentiré fuerte, porque nunca te han importado mis limitaciones de hombre común y limitado, frente a todo el brillo natural de tu inteligencia, porque eres el sentimiento vivo que ilumina el camino de mi corazón, de este corazón que busca la manera de demostrarte que siempre te quiere a su lado...
Al parecer, el mundo de la música a nivel de usuario se suele resolver con un click, al menos es la manera en que los nuevos asistentes a conciertos suprimimos la idea de desplazarnos a una boletería para comprar y recoger las entradas para el recital que toque. Lo cierto es que ver en la música sólo la porción que va desde que, en la puerta del lugar que toque, nos rompen parte de la entrada que pretendemos algún día enmarcar, hasta el goce cuasi espectacular de dos a tres horas y media, que nos suelen ofrecer los artistas, es una parte muy pequeña de lo que el proceso implica. Cuánto, cómo , para quién?, algunas de las preguntas que se pretenden contestar a partir de este informe. El mundo de la música, aquél mundo del que solemos disfrutar a menudo, pero que a la vez desconocemos absolutamente detrás de bambalinas, en su cocina, bienvenidos a este pequeño manual de producción en expresión porcentual...
Sentado frente a la pantalla, mi mente escapa. Todo el día pensando en el cuento que debo escribir no hizo más que finalmente no lo hiciera; me perdí por sus caminos inconcretos, no pudiendo ver claramente qué es lo que debía o quería verdaderamente decir.
Insistí en definir los personajes, cuáles los principales, cuáles los secundarios. La trama no me resultó tan complicada, aunque mi afán de perfección en las ideas me paralizó un poco a la hora de dar con lo novedoso, y poder así poner manos a la obra.
Además, siempre pienso en asuntos muy internos, con lo cual la acción se desarrolla en mi cabeza para rememorar ocurrencias inconcretas.
La taza de café frío, ya no humea como hace 15 minutos. El cigarrillo yace consumiéndose, cayéndose y quemando el mantel de la mesa. El olor a quemado me saca del laconismo en que me encuentro, pero al salir corriendo para apagar lo que puede ser un principio de incendio, tropiezo con la mesa y caigo de cabeza al suelo. No recuerdo qué ocurrió después, solo sé que momentos más tarde desperté en la cama de un hospital.
Al abrir los ojos veo la cara de la enfermera borroneda, muy nubosa, creo que es ella, cambiando el suero. La habitación es oscura, no se si es de día o de noche. O es la tarde, y la costumbre de despertar boca abajo lo que me pone incómodo en aquél momento.
La enfermera es morena, nada que envidiarle a una vedette de la tele. Yace de espaldas a mí, y no logro observar qué es lo que está haciendo. De repente se da vuelta y mira. Su cara angelical se desfigura haciendo de sus labios dos serpientes que se abalanzan hacia mí. Tres caras, una boca de dientes afilados los que pronuncian palabras indescifrables.
La desesperación me lleva a buscar saltar de la cama al tiempo que ella se acerca más y más. Ahí es que me doy cuenta que mis brazos atados me impiden separarme de ella, aunque lo más desesperante es que entro en conciencia de que no tengo mis piernas, algo que de lo que no me había percatado al estar entre dormido.
Sus manos como garras se prenden de mi cuello, lo aprietan con fuerza hasta asfixiarme, su cara cerca de mi cara va cambiando, las palabras emanan, vientos con brizas graves se deslizan por mis mejillas, puedo sentirlos aturdiéndome, mientras no puedo escapar de semejante situación.
En eso, las ventanas estallan, haciendo que el ambiente quede impregnado por un humo espeso. Como puedo, me arrastro sin saber donde estoy, busco la puerta, una salida que me lleve hasta algún lugar donde pueda pedir auxilio. Al encontrar la puerta se hace la luz, no hay nadie afuera, solo un largo pasillo blanco con decenas de puertas blancas cerradas. Al darme vuelta, veo que de mis piernas brotan algas verdes de color fosforescente que con sus olores fatuos me repelen hasta el hartazgo. Entre sollozos continúo reptando por el pasillo sin destino.
De repente, del techo se abre una puerta que no he visto. De ella se descuelga improvisadamente un desconocido, al cual pido ayuda con desesperación, sin pronunciar palabra, pero moviéndo enérgicamente mis manos. La sensación a esta altura dista de ser de alivio, no sequién es, pero confieso que la soledad me resulta más aterradora que un virtual villano. El desconocido que está en el suelo después de haber saltado, se incorpora y me mira fijamente sin decir palabra. De sus ojos proviene un mensaje que conozco o al menos esa es el aura que me invade, al tiempo que se acerca muy despacio, casi agazapado mirando hacia los costados como si no quisiera despertar a alguien que duerme tras las puertas. Mira hacia un lado, mira hacia otro y se acerca.
A medida que logro verlo mejor, sus rasgos me resultan conocidos, su vestimenta negra no da indicio alguno de estilo, pero noto en su cara algo familiar. Al tenerlo a 10 metros su cara de sorpresa es coincidente con la mía. Se acerca un poco más y mueve los labios sin emitir sonido. Es ahí cuando noto que no escucho, que estoy sordo, que mis sentidos se van yendo. La tristeza que me invade me lleva a recostarme y llorar sin frenos contra el suelo, sin poder parar. Porqué a mí, pienso sin entender nada de lo que pasa, porqué a mí que no hago ningún mal a nadie, porqué esto, porqué este lugar, porqué ahora, porqué así. Muchos porqués se suceden, hasta el punto de que no me es posible parar ensayar preguntas y preguntas. De repente, un estruendo imprevisto se sucede, lo logro percibir, todas las puertas se abren a la vez con una fuerza brutal. Algo que me es imposible controlar, muy semejante a remolinos que en décimas de segundo se esparcen por doquier, desfiguran todas las imágenes que alcanzo a ver.
En eso, paso a otro mundo, un guardia de seguridad me despierta, logro distinguir su uniforme y me incorporo sin entender dónde estoy. Sin darme cuenta tampoco de que la pregunta concreta es porqué en el metro, un lugar tan concurrido a la vez que oscuro donde me sumergí en todo aquello sin que ocurriese, aunque sucediera en otras profundidades, por cierto.
Un poco de Legeão Urbana y fotos para amenizar el día. La selección pertenece a diferentes fotos que hemos ido haciendo y publicando en diferentes posts durante el año 2007. Espero las disfruten acompañados de esta letra tan maravillosa de Renato Russo y compañía. Buen fin de semana.
Ya tocaba algo nuevo por estos días. La verdad es que no hay ninguna premeditación para volver a estar por aquí, tan solo la motivación repentina de teclear unas palabras para ustedes. La elección proviene de lo primero que pueden ver, también es posible cambiar el orden y hacer una elección diferente a la propuesta. Un corto musical que resume una idea de poder bastante fuerte, ambiciosa, cruda, cruel, o simplemente realista. Al menos dos formas diferentes de expresar lo mismo, encontrar tangentes artísticas que destacan partes más generales o particulares de lo que nos rodea. El segundo de los cortos es una reconciliación con la diferencia y la igualdad al mismo tiempo, compartiendo con el anterior la problemática de fondo.
Dos caras de la misma moneda, que con el César y con Dios revolcados, hacen que esto sea lo que es.
Una propuesta para volver, una idea para reflexionar y proponer otras aristas desde dónde ver una misma cuestión. Seguramente las hay más.
Los seguimos esperando por aquí, hasta la próxima.
.:. C o r t o s .:.
In God Trust ::: Beto Nahmad y Maná Garcia.
Retratos de Alguien ::: Festival Cortocircuito Create
Explicar es dar a entender a otra persona algo. Es dibujar el mapa mental de lo que nosotros percibimos, experimentamos o conocimos acerca de algo. Puede ser también la expresión de una duda, tomando forma de aclaración. Explicarse a veces es tarea muy difícil si analizamos la comprensión en el otro. Pero no estoy hoy aquí para que hablemos de las relaciones interpersonales, o tal vez sí, o de alguna manera en parte.
La cuestión es que hace varias semanas que venimos con una idea que nos ronda la mente. Poder exponer de manera frecuente diferentes expresiones, a través de cortometrajes expuestos en la red. La idea no es nueva y parte de la posibilidad latente que tenemos todos de acceder a los contenidos que en ella se encuentran. Posibilidad vigorizante, cuando tenemos en cuenta que nunca existió en la historia un medio de comunicación que se asemeje a éste en cuanto a su alcance masivo y participativo, teniendo presente que es algo que podemos hacer todos. De hecho, sin ella no llegaríamos a ustedes en este momento.
Por tal motivo, verán que podrán encontrar las expresiones más variopintas a lo largo de las próximas semanas. Humor, llanto, la niñez, la primera vez, el odio, la timidez, la nostalgia, la diversión, la ingenuidad, la euforia; para sintetizar, diferentes estados de la vida que nos definen como especie, creados por profesionales de renombre y profesionales del anonimato que tienen a esta expresión como su más cercana manera de llegar a la pasión a través de la comunicación, del arte.
Los invitamos a seguir pasando por aquí, por un año más en el espacio que se abre a un nuevo espacio.
Cuando chico, tenía una especial inquietud por cualquier historia que alguien tuviera para contar. Me quedaba intoxicadamente prendido, tanto que mi mente seguía ensayando escenarios, muchas horas después de haber oído un relato. Anoche, en un raid de cine, encontramos lo que hoy les presentamos. Un Corto sacado de las entrañas de un siglo plagado de desencuentros y personajes, tanto oscuros como también capaces de un máximo brillo.El Niño Vudú, es una historia ambientada en las Baleares de finales de los 60, unida en paralelo por la historia y mística de un movimiento tan rico como el rock & roll. Toni Bestard, plantea con maestría el paso de un universo a otro, logrando mantener expectante a quien sigue este fantástico relato.Filmada en 2004, ha superado la decena de premios internacionales y nacionales. Nadie sabe donde es capaz de cruzarse la nueva tangente a la que tiende la existencia, parece previsible, pero nuestra amnesia insistente nos reafirma como una raza que se unta en ignorancia, intrascendencia mística.Ala!!!, a disfrutar...