domingo, 7 de diciembre de 2008

Miradas

Le miré a los ojos,
no pude resistir la inmensa curiosidad de preguntar por lo sucedido horas atrás. Fuera nevaba, pero mis manos ardían con un fuego nuevo. El terciopelo de la piel concentraba mis sentidos, mi visión atmosférica, la inquietud por lo luminoso sin dejar de estar en la oscuridad.
No, no había estado allí, o por lo menos, la memoria así me lo susurraba. Un desierto monocromo, sol, carretera, palabras en el aire, rock and gol, sustrato de un presente que nos deja, un oasis, obsequios de la naturaleza...la sensación de contemplar por enésima vez esa lona chiquita que se alza cuadrada sobre el suelo, y que, con ojos ilusionados de criatura, uno llama "mi casita".
Piedra, fuego, depresión, belleza,
pálido encierro.
Abundancia, poder, decadencia,
desencuentro.
Hermosa tarde, eterno tiempo, colores neutros,
movimiento nuevo, sin excusas busco cielo... (y ya no sé si vivo en el la Cumbre o en Disney).
Observo los horizontes, gris tapiz de un tiempo que trajo el viento, que vive quieto, esperando con la mirada al suelo, luz de llamas, cariñoso contacto austero.
De carne y verde fuego.
Retrocedo pasos al emprender alas al aire, escrutar terrenos.
Que se acaba el año, que ya no hay tiempo, que el esfuerzo es pasado, y el goce presente,
cuando ha sido un goce en serio.

Texto: Posi Pol Bell-Mondo ::::: Mia Me Bitch

Foto: Monasterio de Piedra - Aragón 2008

No hay comentarios: